Isaías 32:17 Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. (RV60)
Tener certeza de tu salvación tiene muchas facetas. No hay una simple lista para comprobar o una fórmula de magia. La Biblia sin embargo dice que podemos SABER que somos salvos:
1 Juan 2:3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. (RV60)
El libro 1 de Juan discute muchos aspectos de la certeza de la salvación. La obediencia es un tratamiento común epara demostrar nuestro amor por Dios y demostrar nuestro verdadero espíritu de recién nacido.
La “obra de la justicia” se podría resumir por la obediencia en todas las cosas santas. La justicia produce paz. ¿Cómo? Revelando el pecado y substituyéndolo por santidad. Justicia es la luz santa que expone siempre la oscuridad del pecado. La búsqueda de la justicia es la vida de un pacificador del que Jesús hable en las Bienaventiranzas (Mateo 5). Esta paz no viene siempre “pacíficamente” porque el pecado se debe matar primero; y no sale con facilidad o cooperando.
Mateo 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. (RV60)
La infusión de la justicia produce paz. El efecto de la justicia es quietud y certeza. La “quietud” esta relacionada con la mansedumbre que también Jesús predico en las Bienaventuranzas. La mansedumbre es confianza tranquila y suprema además de control producidos por el Espíritu Santo. Es la actitud apacible, confidencia sobrenatural que viene de confiar en el Espíritu Santo para guiarnos; permitiéndonos que estemos quietos a nuestras circunstancias externas.
Mateo 5:5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. (RV60)
Justicia, paz y mansedumbre toda combinado para atestiguar en nuestro aespíritu del nuevo nacimiento, la regeneración de nuestro espíritu eterno (Tito 3:5); una nueva naturaleza que es receptiva y sensible a Dios (Juan 10:27); preservado por El hasta el día de nuestra glorificación en su presencia (Romanos 8:30).
La seguridad o certeza viene en dos formas: un exámen objetivo de nuestro comportamiento y las actitudes comparadas entre los estándares santos (los frutos del espíritu, Gálatas 5:22); y una “sensación” de la seguridad que es directamente paralelo a nuestro nivel de intimidad y de comunión con Dios.
La justicia trae paz porque desplaza el pecado. Con esa paz viene la quietud del espíritu porque nuestros eternos problemas se terminan y no tenemos que vivir en culpabilidad hacia Dios. El resultado es una gran seguridad de nuestra salvación. Si hay una carencia de paz, de calma y de certeza en tu vida el día de hoy, tu justicia puede ser el primer culpable.
Dios Santo y Justo, ayúdanos a entender que ofreces paz y seguridad, pero solamente en Tus términos. Estamos agradecidos porque ofreces paz y certeza; y concientemente nos concedes la guía y el poder que necesitamos para vivir con justicia a fin de ganar certeza. En el nombre de Jesús, Amén.
Meditación: ¿Si careces el seguridad acverca de la salvación, has considerado que una carencia de justicia y de santidad podría ser la razón?
Aplicación: Examina tu vida a la luz de la Palabra de Dios. La certeza es posible (1 Juan).
Santiago 1:22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. (RV60)
- ¿Cuál es la verdad más obvia de la Biblia que usted ha aprendido hoy?
- ¿Qué cambio en su vida tiene que ser hecho con respecto a esta verdad?
- ¿Qué cosa específica hará hoy para empezar ese cambio?