Gálatas 5:14 Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (RV60)
Como siervo de Cristo podemos explicar y satisfacer la ley entera de Dios en una sola palabra: “amor”.
Esto no es un amor abobado, sin estandares. Ni es un amor hollywoodense, sensual, sensaciones-solamente. No es un amor que cada uno consigue determinar solo. No es el amor que dice “vivir y dejar vivir”, “haces tus cosas, yo haré los míos”. No es mentalidad “tolerancia” o “no juzgar cualquier cosa que hago”. No es corrección política o “todos los caminos conducen a Dios”.
“Ama a tu vecino como a ti mismo” no es también una llamada para el “amor del uno mismo”. A decir verdad, ese mandato presupone y asume que nos amamos naturalmente, lo cual es verdad a pesar de las actuales enseñanzas humanistas de la autoestima y del ego-amor. Los seres humanos no tienen ningún problema de amarse y esto esta demostrado y probado convenientemente por el hecho de que la mayor parte de nuestros pensamientos y esfuerzos están engranados hacia hacer lo que deseamos, para sentimos como y lo que nos beneficiará.
¿Qué clase de “amor” satisface la ley entera de Dios? Puede ser resumida como “el primer será el último” - la mentalidad humilde del siervo. Es el amor que se antepone antes de uno mismo.
Es un amor solidario que eleva las necesidades y deseos de otros a la misma importancia, o más alto, delnuestros propio. Es la clase de amor que obedece y adhiere a los comandos y los principios de Dios. Es el amor que nos hace mirar más allá de nuestra propia agenda, nuestras propias necesidades, nuestros propios planes y poseer nuestros deseos y comenzar a vivir la vida de cada día con CIERTO OTRO ENFOQUE QUE EL “MÍO”.
Ésto es duro de tragar porque es el punto donde cada uno se vuerlve defensivo y comienza a intentar probar en su propia mente que no piensan siempre para sí mismos. No me corresponde a mí o a cualquier persona con excepción de TI para examinar tu vida, tu corazón y tus motivos para ver si vives “amándote“ o amando a tu “vecino”. Debes pedir que Dios te revele la verdad sobre eso.
¿Quién es tu “vecino”? Es cualquier persona y cada uno a quien Dios pone en tu vida para que tengas una oportunidad de demostrar amor. Puede ser tu esposo/a, hijos y familia, pueden ser otros cristianos o amigos. Será la gente real en tu vecindad (quiénes comúnmente llamamos “vecino”). O puede ser una persona que funciona una sola vez, y nunca la volverás a ver.
Satisfacer la ley entera de Dios es AMAR. El amor santo verdadero está consiguiendo sacar de tu mente el “uno mismo” y enfocarlo a otros. El mundo dice, “ámate, estímate, cuídate, ponte primero”. Dios dice, “ama a otros, estima a otros, cuida de otros, pon primero a otros” y haciendo esto, no sólo satisfaces la ley entera de Dios, sino en verdad, estas amando la “identidad” porque estás poniendo la “identidad” correcta con Dios.
Encuentra un vecino y amalo hoy, para la gloria de Dios. Si estas estás en problemas e infeliz, encuentra un vecino para amar y para ver cómo rápidamente mejoras. Si no te sientes cerca de Dios hoy, encuentra un vecino para amar y para ver cómo tu intimidad con Dios mejorará dramáticamente. Si estas sufriendo o estas solitario, encuentra un vecino para amar y disfrutar el presentimiento calmante y placentero que viene con cumplir la ley de Dios.
Por Brent Riggs
www.seriousfaith.com
Salmos 119:33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.